lunes, 29 de junio de 2009
El hombre y la mujer.
sábado, 27 de junio de 2009
viernes, 26 de junio de 2009
jueves, 25 de junio de 2009
miércoles, 24 de junio de 2009
Joaquin
Mi nombre es Joaquin, me cuesta relacionarme con la gente. No es que sea antisocial pero cada vez que intento acercarme a alguien, digo algo que no me ayuda a relacionarme y lo hecho todo a perder. No tengo la misma facilidad que tiene toda la gente para hablar. Eso me hace poner depresivo y melancólico. De vez en cuando me asomo en la ventana de mi casa, al frente hay una plaza y me pongo a observar a las personas charlas con sus amigos, me gustaría poder ser así.
Texto: psicológica.
María José Rojas
domingo, 21 de junio de 2009
CUento policial o psicologico
Cuento Costumbrista.
sábado, 20 de junio de 2009
Sentimiento Lateral
viernes, 19 de junio de 2009
Cuento fantastico: JORDAN
Jordán, un perro de 60 años, vivía en una gran ciudad, pero con poco para el. Viejo y cansado de la vida, con barba, poco pelo y encima rengueaba, no le quedaba otra cosa que hacer que dormir todo el día. Siempre tenia el mismo sueño, en el que corría un hueso grande y delicioso, como el de un tirano saurio, pero el sentía que no se movía y le era imposible alcanzarlo. El perdía, en cada sueño, la esperanza de disfrutar de ese exquisito menú. Y ya que le quedaba poco tiempo de vida, quiso hacer un último esfuerzo. Salio corriendo y rengueando. Al cruzar la avenida, su final llego, ese final que para el seria otra oportunidad, otra vida.
Nicolas Fernandez
Cuento: Policial Negro
Fantastico.
cuento costumbrista
cuento maravilloso: PEDRITO Y EL DUENDE
Cuento Psicológico
Cuento Maravilloso
Había una vez una bruja llamada griselda.Esta era una persona mala que no quería a nadie y cada ves que alguien se le cruzaba en el camino lo convertía en un tipo de animal ,lo hacia a través de brujerías pero nadie sabia como!.pero se decía que lo hacia a través de líquidos que hacían cambiar de forma a las personas, esta bruja lo hace porque no quiere a nadie, ya que cuando era chica nadie la quería y la discriminaban
La primera vez que morí
Yo era una chica como cualquier otra, hasta que me arrebataron lo más preciado para mí.
Todo comenzó una tarde de primavera, cuando Felipe, el hijo del dueño de la siembra, pasó con su caballo a mi lado.
Yo era nueva en el pequeño pueblo de Montebuey, me había mudado hace poco por problemas económicos. Haber dejado atrás la ciudad, mis amigas, mi escuela y todo lo conocido fue difícil. Al principio, había protestado como nunca, había lloriqueado hasta que mis ojos se secaban, pero no hubo vuelta atrás, la decisión estaba tomada por parte de mis padres.
Felipe fue el único que me ayudó a integrarme a la vida de campo; él me enseñó a montar, a sembrar, a recoger la cosecha y a guiar a las ovejas. El me mostró más allá de lo que se puede ver en un televisor, o escuchar en un Mp3. Me hacía recostar en el pasto para oír el susurro de las flores y para encontrar formas en las nubes.
Poco a poco, me di cuenta que aquel muchacho de ojos verdes y cabello castaño claro, había dejado de ser algo más que un amigo para mí.
Mi padre, trabajaba para el suyo, y al ver mi proximidad con el hijo de su jefe, automáticamente, busco formas de sacar provecho de eso. Empezó a comportarse de manera diferente conmigo con respecto a los chicos; me dejaba estar todo el día con él, siempre me llevaba a visitarlo, y cuando pasaba más de doce horas sin verlo, me decía que había estado mucho tiempo sin ir a visitarlo y que porqué no lo iba a su casa. Claro, de todo esto yo no me había dado cuenta hasta después de aquel episodio horrible, y hasta disfrutaba de lo que pasaba.
Un día, Felipe me vino a buscar a mi casa y me propuso salir a montar.
-¿A dónde vamos?- le pregunté al darme cuenta que nos estábamos alejando bastante del pueblo.
-Ya lo vas a ver- me dijo, dedicándome una sonrisa pícara, de las que más me gustan. Yo sólo atiné a hacer un asentimiento con la cabeza.
No sé cuanto habremos cabalgado hasta llegar a ese lugar, lo único que sé, es que nunca había visto nada similar. Corriendo las ramas de unos árboles muy tupidos, Felipe dejó al descubierto un paraíso inigualable. Un pequeño arroyo cruzaba un prado lleno de flores silvestres y mariposas. El sol alumbraba el agua, haciendo que pareciera hecha de diamantes.
Él se sentó cerca del arroyo y sus ojos quedaron iluminados por su reflejo. Yo me quedé sin aliento por un momento, hasta que me hizo señas para que me sentara a su lado. Mi respiración, era entrecortada; estaba muy nerviosa. Tenía miedo de perder la compostura, porque, a pesar de que mi apariencia era serena y un poco seria, por dentro me moría de ganas de besarlo.
-¿Crees en el amor?- me preguntó, mirando el agua correr frente a él. Casi me desmayo al oír esa pregunta, ya que me dí cuenta por dónde iba.
-Sí, creo que hay solo un amor verdadero- le respondí. Mi corazón palpitaba más rápido que el de un colibrí.
-Pero… ¿crees que a esta edad es posible enamorarse profundamente?- dijo, y giró la cabeza para mirarme a los ojos. Yo no pude contestar al instante, sus ojos me hipnotizaban, me deslumbraban.
-Para el amor no hay edad- dije, bajando la mirada para poder pensar con claridad. El colocó un dedo debajo de mi mentón y levantó mi rostro, haciendo la pregunta que más deseaba, pero al mismo tiempo, la que más me asustaba.
-¿Me amas?
No pude contestar con palabras, pero hubo un acto que resumía todo lo que sentía por él. Me acerqué a él con un movimiento rápido y corto, y luego, mis labios encontraron los suyos en un beso apasionado, que parecía interminable.
Desde ese día, Felipe me presentaba a todos como su novia. Me sentía feliz, más que nunca en la vida. Él me amaba, era más de lo que podía pedir.
Cuando le conté a mi padre, parecía que iba a saltar en un pie, aunque trató de disimularlo, sin mucho éxito. De repente, lo ascendieron con un sueldo más que mejor y todos lo llamaban jefe o patrón. Y yo festejé con él, sin saber que lo que realmente hacía era usarme. En poco tiempo, mi padre se volvió una persona fría y rígida, pero cuando hablaba con Felipe, era una persona totalmente cariñosa y amable.
Ahí fue cuando empecé a sospechar, pero no le dije a nadie por miedo a equivocarme. Que tonta que fui, su hubiera buscado ayuda, no hubiera pasado lo que pasó.
Un día, Felipe y yo estábamos en nuestro paraíso secreto. Él me notaba preocupada, así que me preguntó:
-¿Qué pasa?
-Tengo un problema…
-¿Me querés contar?- dijo, tomándome la mano para darme ánimos. Yo lo pensé un rato, pero al final accedí.
-Es mi padre, está raro… esta todo el día encerrado en su oficina trabajando, y muchas veces lo escucho salir a la noche en su auto. Para mí que anda en algo raro…-
Él me escuchó con atención, y cuando terminé, me abrazó y me dijo:
-Te propongo algo, cuando no esté, nos metemos en su oficina y vemos si está trabajando en algún proyecto raro… así no vas a estar dudando de él todo el tiempo.
-¡No! ¡Es peligroso!
-¡Vamos! ¿Qué es lo peor que pude pasar?- me dijo, mirándome a los ojos y yo acepté, hipnotizada. Qué tonta, debería haber seguido a la razón y no dejarme llevar por esos ojos verdes.
Esa noche, mi padre estaba en una conferencia y mi madre estaba con él. Felipe llegó a las ocho, como habíamos acordado, mostrando una sonrisa pícara parecida a la de un niño que está por hacer una travesura. Nos dirigimos a la oficina, pero la puerta estaba cerrada con llave. Felipe, sacando un ganzúa de su bolsillo, la abrió.
-No se si lo que estamos haciendo esta bien- le dije mientras empezábamos a revisar los cajones.
-Bueno, en realidad, no lo está. Pero es divertido un poco de aventura ¿no?
Yo asentí con la cabeza, aunque no estaba totalmente convencida. Mientras hurgaba en uno de los cajones, encontré un papel que me llamó la atención. Era una lista de venta, y los nombres de los productos eran extraños, hasta que leí uno que si entendía: revólver.
-Felipe, mirá esto- le dije. Él se acercó y leyó el papel, una, dos, tres veces, y de esa lista sacó una conclusión:
-Armas
-¿Qué?
-Tu papá vende armas ilegalmente- me dijo muy seriamente. Yo al principio no comprendí, me quedé como atontada.
De repente, se escuchó el motor de un auto. Era mi padre, que llegaba a casa.
-¡Vamos!- me dijo, pero yo todavía no reaccionaba, por lo que me tomó de la mano y tiró de mí hasta la puerta; pero era tarde, demasiado tarde…
-¿Qué hacen aquí?- preguntó mi padre, pasando su mirada de nosotros, al papel que yo todavía tenia en la mano, y de nuevo a nosotros.
-Hija, ¿qué tenés ahí?
Ahí fue cuando reaccioné, y me di cuenta del peligro por el que estábamos pasando. Inútilmente intenté esconder la lista detrás de mí, pero mi padre fue más rápido y me la arrebató.
-¿Qué hacen con esto?- preguntó en un tono amenazador, mientras se acercaba paso a paso. Pero Felipe fue más rápido. Con nuestras manos aún entrelazadas, salió corriendo hacia la puerta, tirando de mí. Mi madre, observaba la escena horrorizada desde el living. Mi padre tomó algo de su escritorio y empezó a seguirnos, pero nosotros éramos más rápidos. Salimos de la casa, hacia el bosque que rodeaba nuestro paraíso, y nos internamos en él.
No sé cuanto habremos corrido, pero lo que sí sabíamos es que estábamos perdidos, y en plena noche iba a ser difícil encontrar el camino de regreso. Aunque eso no fue suficiente para que él no nos encontrara. Un grito se escuchó de entre los árboles:
-¡Hija! ¡Vení para acá ya!
-¡Felipe, nos encontró! ¡Qué vamos a hacer!
-Quedate tranquila, yo no voy a dejar que nada te pase.
-No me preocupo por mí.
En ese momento, de entre los árboles, apareció la figura de mi padre. Felipe se colocó delante de mí, protegiéndome con su cuerpo.
-¡Qué escena tan conmovedora!- dijo mi padre en tono burlón, y hasta me pareció que estaba loco. En su mano tenia algo que no alcanzaba a ver por la oscuridad.
-Déjenos ir, no le diremos a nadie sobre lo que hace- le dijo Felipe, desafiándolo con la mirada. Mi padre empezó a reír y dijo:
-Tu papito me pidió que no te enteraras del negocio, que vos no eras como él, y que ibas a ser capaz de contarle a la policía. Me dijo que si vos llegaras a saber algo, a mi me mataba, así que prefiero que mueras vos y lo hago pasar como un suicidio.
-¡No!- grité yo. Felipe me puso una mano en la boca y dijo
-¿Mi padre está implicado en todo esto?
-Lamentablemente, te tengo que decir que tu padre no es la persona que vos pensás que es -dijo con una sonrisa maníaca en la boca- Trafica armas, él es el jefe, yo sólo llevo la mercancía. Pero basta de charla, voy a hacer lo que tengo que hacer.
En ese momento, la mano de mi padre quedó iluminada por la luz de la luna y pude ver que lo que llevaba, era un revólver. Sin pensarlo dos veces, me abalancé contra él, tratando de arrebatarle la pistola. Felipe intentó sujetarme, y entre ese tironeo, a alguien se le escapó un tiro. Todo quedó en silencio, hasta que uno de nosotros cayó.
Felipe, mi Felipe, quedó tirado en el suelo, mientras mi padre huía. Yo me arrodillé al lado de él. Aún respiraba…
-Felipe ¡Felipe! Mi amor, por favor, por favor, no te mueras, no te mueras, no, no, no…-dije, tomando su cabeza y poniéndola sobre mis rodillas, mientras mojaba su suave piel con mis lágrimas.
-Mi amor -dijo en una voz de susurro- no llores, por favor…
-Es mi culpa, es mi culpa, por favor, no te mueras… ¿qué voy a hacer sin vos?
-No llores, no llores, no es tu culpa. Quiero que sepas que te amo, pase lo que pase, te amo y siempre voy a estar con vos.
-Felipe, por favor, Felipe…
Y allí pasó, morí por primera vez cuando sus ojos verdes se cerraron para no volverse a abrir más y su mano resbaló de la mía, ya sin fuerza alguna. Morí por primera vez cuando mis labios intentaron en vano encontrar los suyos como aquella vez, en nuestro paraíso secreto; cuando la luz de la luna iluminó su rostro sereno, cuando comprendí que ya no volvería a ver esa sonrisa pícara, la que más me gustaba. Cuando su alma escapó de su cuerpo para unirse al firmamento, la mía también lo hizo; mi alma, suya, para siempre.
TALLERES / INSTITUTO
19 de Junio 2008 ACTUALIDAD DEL CLUB ATLETICO BELGRANO
jueves, 18 de junio de 2009
La mosca, carla y yo
Un misterio callejero
La mosca, carla y yo
Era una noche de verano, cuando Carla y yo nos íbamos a dormir y empezamos a escuchar un ruido que nos llamo la atención y nos molestaba.
miércoles, 17 de junio de 2009
TRAUMATISMO EXTREMO
Un ser sobrenatural
Los hechos inesperados
Todo esto ocurrió hace aproximadamente dos meses en un pueblo cercano, a 37 kilómetros de Córdoba, en una escuela donde la gente del lugar se enteraba rápidamente de todo lo que pasaba.
Un lunes por la mañana, durante la formación en la fila de 4º ''C'' se podía persibir que pasaba algo raro,se lo veía incómodo a un alumno. A las 8.00 hs toca el timbre para entrar a los cursos, una vez que los alumnos ingresaron, entra Fernando el profesor de física.
Mientras el Fernando se preparaba para dar la clase, desde el fondo se escucha una voz que no se pudo dostinguir si era de un hombre o una mujer que dijo: ¨Hoy el profesor muere¨. Una alumna que se sienta a mitad de curso nos afirmó que quien había dicho esa frase tan fuerte había sido Ignacio, un alumno de 15 años que lo podíamos desribir como una persona rara. La chica nos afirmó que él hablaba muy seriamente.
El profesor comienza a tomar oral, Ignacio se levanta y le dice que necesitaba de su ayuda, porque ve cosas extrañas, ve fantasmas en el curso que lo molestan y no lo dejan tranquilo. Fernando le aconsejó al alumno que valla a hablar con la directora. El vá. Comienza a hablar y le cuenta que los fantasmas lo molestan todo el día, en su curso, en su casa, en la escuela, lo persiguen a todos lados y lo insitan a hacer cosas malas, muy malas a la gente con la que no se lleva bien. La gente lo ve como un niño loco. Al terminar de hablar, Ignacio vuelve al curso.
1.15 hs, toca el timbre de fin de la hora, todos se van a sus casas. El niño sale apresurado, se esconde de trás de un arbusto, ve salir al profesor y se escucha un grito fuerte y un disparo. La gente corrioí hacia el lugar del hecho y se quedaron paralisados. Desde ese momento nadie comentó nunca más nada, como si nada hubiera pasado.
Camila Belloni. Este es un cuento REALISTA
martes, 16 de junio de 2009
Vamos por más
Nuevamente han cumplido con el plazo para publicar...felicitaciones por ello. La segunda parte de la consigna consiste en añadir -hacia el final, junto al nombre de cada autor-, de qué tipo de cuento se trata.
Asimismo, revisar ortografía y redacción. Fecha límite para la finalización de esta tarea: domingo 21 de junio a las 23:59 hs.
¡El tiempo corre...!
lunes, 15 de junio de 2009
Un dia no tan comun
El vengativo
SU INVENTO
El que ríe al último ríe mejor
Misterio en San Blas...
Todo comenzó en el colegio de San Blas en la fecha 30 de Marzo, cuando el Profesor Facundo de la asignatura Física entra al curso de cuarto año y luego de saludar a sus alumnos les informa que llenará el libro y llamará a cada uno para que pasara al frente a realizar su examen oral, cuando de pronto el alumno Ignacio escucha un voz baja y suave diciendo : - "Éste muere hoy!" - .
Ignacio se levanta rápidamente, con una mirada de espanto hacia el profesor. Observa todo el curso. Vuelve a tomar asiento. Facundo, empieza a llamar por uno y mientras va caminando por los pasillos. Al pasar por el lado de Nacho, él agarra fuerte la mano de Facundo y le dice que se siente al lado de el, por que estaba con mucho miedo...
Profesor interroga al alumno. El alumno, no puede hablar y empieza a llorar. Se levantan y se dirigen a la dirección. Profesionales vuelven a interrogar al alumno. Nuevamente el alumno comienza a decir que la noche anterior tuvo una visión y hoy se estaba cumpliendo.
Insiten que les comenten cuales visiones ha tenido. Ignacio dice: - " A la mañana cuando el profe Facu entra al curso, saluda y nos dice que va a llamar por uno para el oral, y cuando se sienta escuchaba de atrás que decían que el iba a morir hoy... y cuando entro el profe pasó eso y tengo miedo que se vuelva realidad!!! "- .
Todos muy asustados, tratan de resolver el tema. El docente vuelve al curso, y ve a dos alumnos discutiendo y uno saca un arma de su mochila y dispara hacia arriba con tres tiros aproximadamente.
Directivos, anuncian evacuar el colegio porque alumnos de cuarto año trajeron un objeto no apto a la institución.
Realmente, nadie entendió que estaba sucediendo, pero veían algo raro dentro de la personalidad de Ignacio. Luego de lo sucedido, sus visiones, etc, nadie se acercó a el.
Tipología de cuento : Psicologico
El fisico y su materia
FISICA DE LA SECUNDARIA
El 18 de junio de 2005 , fue una mañana distinta a las demas, para los chicos de 4º año. Todos sentian, mientras izaban la bandera , que el unico curso que murmuraba era 4º. Pero no murmuraban cualquier cosa, murmuraban que algo extraño iba a pasar ese dia . Luego de haber izado la bandera, cada alumno entra a su curso , los de cuarto entraron de una manera distinta, todos se miraban con sospecha, ALGO IBA A PASAR.